Printable version of “Theory of Tong Ren – Spanish Translation”
To save file, right click and choose “Save As”

Teoría de la terapia Tong Ren

Todo sistema de curación debe tener una teoría que lo apoye, sin importar de dónde proviene dicha teoría o si tiene sentido. La base de la terapia Tong Ren es la teoría del inconsciente colectivo. Si las teorías no se prueban, no dejan de ser meras conjeturas. Las pruebas se pueden encontrar por medio de la investigación o en los datos empíricos. Ton Ren no ha sido probado por ninguna investigación experta en el tema. Dicho tipo de investigación requiere apoyo económico y político, desarrollo de la ciencia moderna y casos de estudio a cargo de un profesional especializado. La prueba de todas mis teorías se basa únicamente en la experiencia con mis pacientes y en los resultados obtenidos. No tengo ninguna duda de la eficacia de la terapia Tong Ren. Nadie puede negar o cuestionar el trabajo que hemos hecho ni los resultados que hemos logrado.

Con todo lo que hemos hecho, se quiere saber qué teoría hay detrás de esta verdad y cuál es su filosofía. Sin embargo hay muchas cosas por resolver. Así como ocurre con muchas de las teorías de curación occidentales, nadie sabe con certeza por qué funcionan. Por ejemplo, se han invertido miles de millones de dólares en investigaciones sobre el cáncer, ¿pero alguien descubrió por qué ocurre el cáncer? Sabemos muy poco acerca de esta amplia pregunta pero aun así seguimos usando los “tres grandes tratamientos” (cirugía, quimioterapia y radiación) para matar las células cancerosas. Su eficacia ha generado decepción pero no se pierde la esperanza. Con mi práctica es fácil reducir el sufrimiento de ciertos casos de cáncer por medio de Chi Gong y de la terapia Tong Ren. Sin embargo, algunas personas me dicen que por no entender la teoría de Chi Gong y de la curación por Tong Ren, se rehúsan a probar mi modalidad de curación y prefieren morir. Eso me sorprende sobremanera. Les explico honestamente que no sé cuál es la verdadera teoría de Chi Gong ni de la curación por Tong Ren, pero conozco el método y tengo la capacidad de aliviar los síntomas. En algunos casos el tumor desaparece inmediatamente y se achica. Curiosamente, la mayoría de los pacientes con cáncer no son entendidos en la quimioterapia pero quieren probarla debido a la fe que tienen en la medicina occidental. Habría que preguntarle a un médico o a alguien que haya recibido tratamientos de quimioterapia: ¿Quién desarrolló la quimioterapia?

En la religión recibimos curación por medio de la fe. Esa teoría es la creencia en Dios. Muchos se burlan y niegan la curación por fe. Son personas de mente cerrada. Pero si realizaran una investigación no podrían negarla. Es posible que el índice de curación sea bajo. Quizás no se pueda estar de acuerdo con su filosofía y aceptarla. Sin embargo, la realidad es que la curación por medio de la fe funciona; el desprecio no puede evitar que se siga haciendo uso de ella. De hecho, desde los comienzos de la historia humana cada nación y cada religión tienen su propio método de curación. La curación religiosa y mística tiene su propia forma de transmitir energía para curar pacientes. Sin importar qué nombre se le da a la energía, considero que es toda la misma. Es algo parecido a lo que ocurre con la curación por Chi Gong. Existe un nombre y una técnica para cada estilo de Chi Gong, los cuales describen más o menos lo mismo.

La curación por Tong Ren no está relacionada con ninguna religión ni debe ser vista como algo misterioso. Mi creencia en Tong Ren está asociada con la filosofía del inconsciente colectivo y con el poder de la mente. Muchas personas aceptan la idea de que existe un inconsciente y que la mente es poderosa. Estos puntos de vista filosóficos se pueden encontrar en muchos libros. Cuando un grupo se reúne se genera un inconsciente colectivo; como ocurre con la meditación curativa, dicho inconsciente colectivo se puede convertir en energía curativa. Para este tipo de energía curativa se requiere un líder. Cuando se forma un grupo con un inconsciente colectivo, se necesita un líder, de la misma manera que una computadora necesita un tipo de letra para poder mostrarla en el monitor.

En la terapia Tong Ren usamos un modelo de acupuntura de plástico para formar una imagen de curación. El modelo de acupuntura pasa a ser la representación energética del cuerpo del paciente. Al colocar las agujas en los puntos apropiados del modelo y conectar la mente con nuestro inconsciente colectivo, el practicante puede proporcionarle tratamiento al paciente. Se genera una conexión entre el terapeuta y el paciente. Esa conexión se puede modificar por la representación energética del modelo de acupuntura. Así como la luz pasa por una diapositiva y proyecta una imagen, el Chi dirigido al paciente es modificado por la imagen del modelo de acupuntura con agujas insertadas en puntos específicos. El patrón de agujas y puntos seleccionados son los mismos que un acupunturista seguiría si clavara las agujas en el cuerpo del paciente. Insertar las agujas en el modelo o en el cuerpo del paciente son medios para balancear el Chi de éste. La diferencia es que al usar el modelo, el paciente puede ser tratado a distancia. Es algo similar a ciertos métodos de acupuntura japonesa en los cuales la aguja toca la piel pero no se clava. Como el Chi y el inconsciente colectivo no están limitados por el espacio, lo único que hay que hacer es establecer una conexión. El poder curativo no proviene del modelo de acupuntura sino de nuestra mente, y esa energía mental se transforma en una fuerza curativa. A esta energía curativa la llamamos Chi. En el cuerpo humano, el Chi tiene su propia ruta de circulación. Debemos regular el Chi y hacerlo circular por su vía. Es la misma teoría aplicada por los maestros de Chi Gong para que el Chi circule por el cuerpo del paciente.

En China existen más de mil sistemas de curación por Chi Gong. Cada sistema tiene formas y técnicas específicas para utilizar el Chi con propósitos curativos. En la curación por Tong Ren tenemos nuestras propias técnicas. Los puntos utilizados en el modelo se encuentran principalmente en los meridianos de la MCT (medicina china tradicional). Los puntos para el tratamiento Tong Ren se eligen a partir del Sistema de Curación Tom Tam, el cual está basado en MCT y es el resultado de mi nueva investigación. Cuando se practica la curación por Tong Ren se debe seguir un método estandarizado. En el futuro, cuando este método sea utilizado repetidamente por más personas, será más poderoso. De esa manera, nuestros intentos y experiencia con el inconsciente colectivo aumentan continuamente el poder de la terapia Tong Ren. Basado en mi experiencia puedo afirmar con seguridad que cuanto más practico Tong Ren más fácilmente veo resultados positivos de curación.

El propósito de esta modalidad de curación es ayudar a balancear la circulación de Chi en la persona. Este equilibrio es bueno para todos y no causa ningún daño. Si alguien intentara usar esta técnica para lastimar a alguien, no funcionaría. El daño no es parte de la filosofía de la terapia Tong Ren. Tampoco es parte de nuestra intención con el inconsciente colectivo. Si algún practicante intentara lastimar a alguien por medio de Tong Ren, terminaría lastimándose a sí mismo. Un curador es aquel que trata de curar a alguien. El lastimar a otros está en contra de la conciencia del curador. Cuando se desea aprender la curación por Tong Ren se debe purificar la mente con el objeto de ayudar a los enfermos y curar a los desesperanzados.

Según la teoría kármica se podría decir que si los paciente creen en la eficacia de Tong Ren, crean colectivamente un campo kármico o impresión mental para que la curación se manifieste. Cuantas más personas crean y acepten Tong Ren, más poderoso se hará. Más aún, cuanto más se practique esta modalidad, más potente será. Esto concuerda con lo que el budismo entiende como impresión mental, ya que todas las ideas se acumulan en el subconsciente y se hacen más poderosas con el paso del tiempo. Es más, la teoría budista dice que todo lo que se manifiesta en nuestro medio ambiente se debe a las impresiones que se han creado en nuestro subconsciente. Por consiguiente se podría decir que la curación por Tong Ren es posible porque hemos plantado semillas en nuestro subconsciente, creando una manifestación previa. Además, el budismo y otros sistemas orientales creen que todas las manifestaciones provienen de la mente, y según dicho entendimiento podemos reconocer que el cuerpo se puede curar si creamos la impresión de la curación en nuestro subconsciente. Según esta creencia, el cuerpo es la mente a una frecuencia de vibración más baja. El cuerpo es una creación o proyección de la mente.

Cuando intentamos generar un inconsciente o fuerza colectiva, y la convertimos en energía curativa, dicha energía adquiere su máxima calidad. Cuando se entra en estado Chi Gong, el Chi automáticamente reconoce cómo equilibrar el Chi del cuerpo. Nuestra mente no puede cambiar el recorrido curativo del Chi.

En el mundo occidental existe una historia famosa sobre investigación, llamada “El centésimo mono”. Unos científicos estudiaron el comportamiento de monos que habitaban un grupo de islas. Un día, se vio a un mono de una de las islas yendo al mar a limpiar el barro de un trozo de comida. Era la primera vez que los científicos observaban semejante comportamiento. El entusiasmo aumentó cuando los científicos que estaban en la isla de al lado reportaron que los monos de su isla habían empezado a adoptar el mismo comportamiento. A pesar de no haber contacto entre los dos grupos de monos, en poco tiempo ambos desarrollaron el mismo comportamiento, una transferencia de conocimiento sin tener contacto directo. Se podría especular con que fue simple coincidencia, sin embargo es muy probable que sea un ejemplo tangible del funcionamiento del inconsciente colectivo. Creo que siempre se resume el aprendizaje como “El mono ve, el mono hace”. Ahora parece ser que aunque no vean, pueden hacerlo.

Es posible que a medida que más gente practique Tong Ren, éste se llegue a practicar en todo el mundo. En Occidente se practica la sugestión hipnótica y la meditación guiada. La terapia Tong Ren va más allá de la sugestión ya que podemos producir efectos curativos en bebés y animales. Esto significa que la terapia Tong Ren no requiere el uso del lenguaje para influenciar al paciente. Se trata de la transferencia de Chi, curación y conocimiento sin ningún pensamiento guiado ni uso del poder de sugestión. Si un grupo de terapeutas de Tong Ren llevan a cabo dicha terapia, pueden reunir más Chi para afectar a otro grupo de terapeutas de este sistema. De esa manera, el poder curativo de todo el grupo de terapeutas de Tong Ren continúa aumentando. Muchos practicantes de Tong Ren se dan cuenta de que cada tantos meses la eficacia de su curación aumenta. Eso se debe a que cada día, a medida que más personas practican Tong Ren, el poder curativo aumenta en el inconsciente colectivo. Cuantos más pacientes creen en el poder curativo de Tong Ren, más aumenta dicho poder en el inconsciente colectivo.

Hoy por hoy, muchas personas siguen sin creen que la acupuntura, una técnica de estimulación física y mecánica, es efectiva para curar muchas enfermedades. En la curación por Tong Ren se usan los mismos puntos que en acupuntura, aunque la estimulación física no es necesaria. Tong Ren es una modalidad que utiliza el poder de la mente o curación psicofísica; ello hace que muchas personas duden o nieguen esta técnica, o discutan su teoría cuestionando sus resultados curativos.

Estudios médicos recientes han probado el poder de la mente durante el proceso curativo. Estos estudios usaron un placebo para poder llegar a esa conclusión.
Píldoras de azúcar pueden activar la curación sin causar ningún efecto químico. De hecho, muchos de los informes muestran que las píldoras de azúcar suelen ser más efectivas que los medicamentos con químicos, e incluso más efectivas que la cirugía. Si se prueba que la mente tiene el poder de curar enfermedades, la pregunta es: ¿qué estado mental provoca la curación de una enfermedad? La mente es una forma de onda cerebral. Si podemos descubrir la forma de dicha onda podemos acceder al estado curativo. La mente puede reaccionar a los órganos sensoriales, así como la vista reacciona a la luz o la reflexión de una imagen, el oído al sonido o al ruido, el olfato al olor, el gusto al sabor y el tacto al contacto o la temperatura. Además de la estimulación mecánica o física, la comunicación por onda cerebral también afecta el estado mental.

En 1656, mientras trabajaba en el diseño del reloj a péndulo, un científico holandés llamado Christian Huygens descubrió que si ponía dos relojes desincronizados uno al lado del otro en una pared, los dos relojes se sincronizarían lentamente. Este mismo concepto, conocido como “frecuencia seguida de respuesta” es un fenómeno natural que ocurre en el cerebro humano. Éste tiene la tendencia a cambiar su frecuencia electroencefalográfica (EEG) dominante a la frecuencia del estímulo externo dominante que se le aplica.

Los estudios científicos han demostrado que una onda cerebral puede afectar a otras. Eso se llama sincronización de onda cerebral o sincronización de frecuencia cerebral. Todos los animales tienen la capacidad de sincronización de onda cerebral. Cuando una bandada vuela, todas las aves siguen al líder. Cuando observamos un cardumen, todos los peces nadan siguiendo al líder. Tanto el ave piloto como el pez piloto no necesitan emitir ningún sonido ni señal física para que los demás los sigan. Su señal de guía es la onda cerebral. La sincronización de onda cerebral activa la frecuencia seguida de respuesta. Según los estudios científicos, la sincronización de onda cerebral de una madre puede alterar el latido del corazón y la onda cerebral del bebé. Cuando dos mujeres viven juntas, su ciclo menstrual puede cambiar, manifestando el efecto en los niveles hormonales. EN la curación por Tong Ren creemos que la mente del terapeuta puede cambiar la del paciente, además de la condición física de éste.

Básicamente, la onda cerebral contiene dos aspectos importantes. Uno es la frecuencia de onda cerebral, que consiste en cuatro categorías: delta, teta, alfa y beta. El otro se relaciona con el tipo de señal proveniente de cada órgano. En el caso de una onda radial, ésta incluye la frecuencia de onda radial y el contenido de señal sonora, según se percibe en el habla o en la música. Cuando captamos la frecuencia correcta de una emisora radia, podemos conectarnos con ella para recibir sus señales de audio.

La sincronización de onda cerebral funciona con dos señales diferentes: una señal se inicia fuera del cuerpo humano y la otra señal emana internamente. En la curación por Chi Gong, el paciente puede recibir el Chi del curador, y también puede guiar su propia circulación de Chi en el cuerpo. En la curación por Tong Ren seguimos la misma teoría: el curador puede enviar la onda cerebral al paciente para curarlo, y el paciente puede a la vez guiar su propia onda cerebral para autocurarse.

Cuando la onda cerebral está activa, su campo electromagnético también lo está. El campo electromagnético es un tipo de energía universal. También es una señal. Las ondas radiales pertenecen al campo electromagnético. El concepto de sincronización de onda cerebral se basa en la misma teoría que el control remoto de un televisor, el cual utiliza energía electromagnética. En el caso del control remoto, debemos establecer un código para cada función. Cuando presionamos el botón correcto, el televisor funciona correctamente. Cada ser humano y animal posee la señal o el código para curar. Cada órgano contiene un código y una frecuencia diferentes. Cuando encontramos el código correcto podemos hacer que el órgano funcione normalmente. De acuerdo con las investigaciones sobre acupuntura, cuando se anestesia un nervio que está alrededor del punto de acupuntura, dicho punto no funciona ya que la señal no puede pasar por el cerebro. Si podemos enviar la señal la señal o el código curativo directamente al cerebro, esto puede ayudar con el proceso de curación.

Todos los animales reaccionan a la sincronización de onda cerebral. En el mundo moderno, casi todos los equipos electrónicos vienen con un control remoto o inalámbrico. La sincronización de onda cerebral de un ser, o el control remoto o acceso inalámbrico de un producto electrónico, provienen de una función electromagnética. Pero en la práctica muchos científicos y expertos siguen dudando si el ser humano posee la capacidad de curar por medio de la sincronización de onda cerebral. Hasta ahora, la popular técnica de sincronización de onda cerebral consiste en utilizar música o luz para curar.

En psicología existe lo que se llama efecto ideomotriz, en el cual la mente puede hacer que un sujeto se mueva. El efecto ideomotriz es un fenómeno psicológico inconsciente. Se produce sin pensarlo, cada vez que el sujeto se mueve de manera inconsciente. Si la mente puede hacer que un sujeto se mueva o reaccione, significa que la mente también puede mover la energía o Chi del cuerpo. A la escritura automática, la búsqueda de agua con horquetas, la comunicación facilitada y los tableros de Ouija también se les atribuye el efecto ideomotriz. Algunos científicos utilizan la teoría del efecto ideomotriz para explicar la curación por Chi Gong y el Chi Gong mismo. La curación por Long Ren no está relacionada con ninguna creencia religiosa ni con ningún misticismo o superstición. La curación por Tong Ren nunca atribuyó este movimiento a una fuerza paranormal o sobrenatural. El efecto ideomotriz es una capacidad con la que los humanos nacen; es instintiva.

En la práctica de Tong Ren, cuando ponemos agujas en el muñeco o cuando lo martillamos en los puntos de acupuntura, la imagen de los puntos con respecto a su ubicación quedará almacenada en la memoria de la zona subconsciente del cerebro. Al estudiar la función curativa de los puntos de acupuntura, dicha función quedará almacenada en la memoria del curador. Al practicar Tong Ren, la mente del terapeuta ya contiene la señal con la ubicación y función de los puntos de la curación. Durante una sesión de Tong Ren, la onda cerebral del terapeuta, la cual transporta la señal curativa, se sincronizará con la mente del paciente. En esta sincronización de onda cerebral ocurre lo mismo que en el funcionamiento del control remoto del televisor. Si enviamos la señal correcta, el paciente progresará en su curación. Si enviamos la señal incorrecta de nuestro cerebro, el paciente no tendrá ninguna reacción. Sin embargo, la señal incorrecta no causará ningún efecto secundario peligroso o perjudicial.

La sincronización de onda cerebral requiere que dichas ondas se compaginen. Nuestro inconsciente colectivo junto con Tong Ren permite que tengamos una experiencia curativa fácil puesto que el inconsciente colectivo pone las ondas cerebrales en condición sincronizada. Nuestro inconsciente colectivo curativo se forma a partir de las experiencias pasadas con la curación por Tong Ren, la cual se forma a partir de nuestra creencia, que está basada en los resultados curativos. Si no hay buenos resultados, la creencia no se puede mantener.

Los resultados curativos de la terapia Tong Ren se almacenan en el cerebro como una experiencia subconsciente. Esta memoria durará y pasará a ser una experiencia de vida. Cuando más personas experimenten resultados positivos con la terapia de curación por Long Ren, más personas creerán en ella. Esto forma un inconsciente colectivo que se hace cada vez más poderoso. Si el índice de curación por Tong Ren fuera bajo, su popularidad en el inconsciente colectivo se desvanecería.

La experiencia de curación por Tong Ren no funciona en todas las personas. Sin embargo, aun en aquellos que no creen en Tong Ren pero desean probarlo puede dar buenos resultados. El hecho de que Tong Ren logre resultados en animales, bebés y pacientes en estado de coma es una prueba inigualable de que sí funciona. El tratamiento Tong Ren no funcionará en aquellos que lo discutan o lo nieguen pues tal resistencia es también una energía. Los que discuten o niegan están tratando de guiar la onda cerebral de otras personas a escucharlos y seguir su teoría. No pueden aceptar un concepto nuevo y tratan de probar que los demás están equivocados. Esta mentalidad de oposición es contraria a nuestra creencia en el inconsciente colectivo. En tal situación, el terapeuta de Tong Ren debe rehusarse a ofrecer tratamiento o detenerlo, ya que sería un desperdicio de energía. Es fácil comprender que si un ave o un pez no pertenece al grupo, la sincronización de onda cerebral no se producirá. En ciertos casos se cree en la curación por Tong Ren pero no se siente nada durante el tratamiento. Esto puede estar causado por un problema de funcionamiento de la corteza sensorial del paciente. Puede ser que dicha zona esté inactiva o que se necesite tiempo para sentir el movimiento de energía. Este tipo de ocurrencia es muy raro; la mayoría de las personas que se someten a la terapia Tong Ren sienten un cosquilleo y/o sensación de calor en las manos, cara u otra parte del cuerpo.

También podemos usar las teorías del inconsciente colectivo y de sincronización de onda cerebral para explicar la curación por medio de la fe, la curación religiosa y la curación por energía. Con todo ello, la curación por Tong Ren difiere de las otras modalidades de curativas. En la curación por Tong Ren se cree que cada enfermedad se produce por un bloqueo. Para curar la enfermedad se debe abrir dicho bloqueo, o desbloquear la zona, lo cual es la raíz del problema. Cuando hallamos la raíz del problema podemos saber cómo tratarlo. Cada sistema de curación por energía tiene su propia forma de explicar cómo se forma la energía. En la curación por Tong Ren se cree que la energía se forma a partir del inconsciente, el cual está conectado con el inconsciente colectivo. Cuando los terapeutas de Tong Ren curan a otras personas también se curan a sí mismos ya que tanto el terapeuta como el paciente forman parte del mismo inconsciente colectivo. Cuantos más terapeutas practiquen Tong Ren, más energía juntarán.

Los muñecos Tong Ren no poseen ningún tipo de energía o poder. El poder curativo proviene de la mente. El muñeco Tong Ren es simplemente un activador de la mente del terapeuta. Con el tiempo, cuando el nivel del curador se desarrolle al punto de ser prácticamente innato, no necesitará ninguna herramienta; sólo la mente. Pero ese nivel no es el de un principiante.

TRADUCCIÓN: CARLOS CALVO
***